Nostalgia

Es lo que sentí el pasado viernes cuando iba a subir al autobús.

Con motivo de estas fiestas me he desplazado para pasarlas en familia. Para ello utilicé primero el tren y después el autobús.

Una vez en la terminal de autobuses, tuve que esperar escasos minutos hasta que llegó. Abrió la puerta y los pasajeros comenzaron a subir. Cuando me disponía a acceder al vehículo me percaté de que el maletero no estaba abierto. Puesto que la conductora no había abandonado su asiento, tuve que acceder con mi maleta al interior.

Rápidamente me dio el alto, -¿a dónde vas?- Espetó. Tras comunicarle mi destino, me indicó que debía colocar mi equipaje en el maletero. Mientras bajaba, y alzando la voz, me dijo: -tienes que abrirlo tú- refiriéndose al maletero. Así lo hice.

Tras tomar asiento, vino a mi mente una experiencia similar que viví durante mi reciente estancia en Irlanda. Allí tuve que utilizar 2 veces, ida y vuelta, el servicio de autobús.

Cuando me disponía a acceder al autobús, que para trayectos interurbanos ellos denominan coach, el amable conductor me saludaba y tomaba mi equipaje para colocarlo en el maletero. Aquella situación me sorprendió. A la llegada a mi destino, el conductor sacaba todas las maletas y las colocaba en el suelo para que los pasajeros las recogieran con más comodidad. Además, tras despedirme de él, me deseó que tuviera un buen día. En aquel momento no fui capaz de recordar cuándo había sido la última vez que un desconocido me había deseado que tuviera un buen día.

Tras tres semanas allí, puedo confirmar que no es costumbre aislada que los trabajadores traten de manera exquisita a los clientes (aunque seguro que hay excepciones, como en cualquier parte).

Son pequeños gestos, simples y baratos. Sin embargo, marcan una gran diferencia.

España - Irlanda

Esta entrada fue publicada en Off-topic y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 Respuestas a Nostalgia

  1. j dijo:

    Infelizmente el más pequeño gesto de cortesía, en estos días, se hace notar. Esto es algo que practican día a día los británicos y otras naciones cercanas (son todos unos “gentleman”). España pretende vivir del sector servicios, sobretodo del turismo pero no debe olvidar que existen otros muchos países con sol y playa (y buena comida). Frente a la ausencia cortesía tienen suerte de que los que vienen encuentren otros motivos para quedarse.

  2. piferape dijo:

    Precisamente a eso me refiero. La escasa orientación al cliente que existe en las empresas de servicios nos puede llevar a que disminuya el volumen de ese importante mercado. En tiempos de crisis, mejoras como un trato adecuado al cliente son las que pueden dotar de valor añadido a los servicios sin suponer una gran inversión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


¡IMPORTANTE! Responde a la pregunta: ¿Cuál es el valor de 11 3 ?